CONSTRUMAT 16 años más tarde

Este pasado viernes he tenido dos celebraciones muy importantes: hace 16 años que me casé, y he vuelto a visitar la feria de la construcción CONSTRUMAT, 16 años más tarde.

La perspectiva de CONSTRUMAT en el tiempo

CONSTRUMAT es la feria de exposiciones más importante de la construcción que se celebra cada dos años en Barcelona. Si quieres estar al día en lo que se refiere a novedades del sector, es aconsejable no perdérsela. Sobretodo en la actualidad, por lo que comentaré más adelante.

Hay otra feria que se alterna con CONSTRUMAT, REHABITEC, de la que espero poder hablaros el próximo año, ya que, si las cosas no cambian, trata lo que me dedico ahora, la rehabilitación.

La nueva entrada a CONSTRUMAT
La nueva entrada a CONSTRUMAT

La nostalgia

Hace 16 años, dos semanas antes de mi boda, se celebró CONSTRUMAT. A mi me pilló en un punto muerto de la obra que llevaba. Los encofradores estaban evacuando y limpiando, y los paletas todavía no habían empezado. Por tanto, me dio la oportunidad de visitar la feria todos los días de la semana, de lunes a viernes (entonces duraba hasta el domingo, cuando también se celebraba el Concurso Internacional de Albañilería, del que os hablaré más adelante).

Para comenzar, debo decir que el cambio de ubicación de la feria no ha sido de mi agrado. El recinto de Plaza España me parece más adecuado y entrañable que el de Plaza Europa.

Hace 16 años CONSTRUMAT ocupaba todos los pabellones del recinto de la Fira Barcelona, y la Avenida Reina María Cristina era un hervidero de empresas de maquinaria para la construcción. Subiendo las escalinatas previas a la Font Màgica, te encontrabas, a la derecha, el Pabellón Mies Van Der Rohe, visita obligada de todo arquitecto que se precie.

Pero además, al otro lado de la montaña de Montjuic, había una extensión de naves, que también estaban ocupadas por expositores de CONSTRUMAT. Os diré que, sólo aquel anexo, ya era mayor que la feria actual. Allí, empresas como Roca, Grohe o Hans-Grohe, se disputaban el espacio y la prestancia, en una lucha de egos sin igual. En la actual, sólo una empresa tenía la exclusiva en griferías, en un stand mínimo y atiborrado.

 

El orden, por Dios…

Sí, el orden ha sido lo que más me ha desconcertado en esta review. O mejor dicho, su ausencia.

Hace 16 años, cada pabellón referenciaba un ramo de la construcción. Morteros, hormigones y productos químicos tenían el suyo, los materiales de revestimiento, como azulejos o parquet, otro. Incluso las técnicas y los materiales de rehabilitación tenían el suyo propio, por encima de la Font Màgica.

Resulta obvio que esta edición estaba conscientemente desordenada. Estaba claro que, al desordenar la temática de los stands, la organización buscaba una mayor permanencia de los visitantes en la feria. Y de verdad, era necesario.

 

El tamaño

Porque si hay algo que me ha quedado claro, es que CONSTRUMAT, actualmente, no llega a ser una sombra de lo que fue. Y eso en su vigésima edición. Porque, si tú te puedes recorrer una feria en dos horas y media, muy grande no es.

Y eso que, encima, han dispuesto estratégicamente, entre los stands, las zonas de conferencias.

 

Un referente en el sector

Como he dicho al principio, creo que la visita a esta feria es de obligado cumplimiento. Cualquiera que trabaje en el sector, encontrará innovaciones y referencias interesantes.

Además, a diferencia de antaño, en que se precisaba mucho tiempo, ahora te la recorres en un rato. Puedes tomarte la tarde libre, te das un paseo y te paras en aquellos stands que te sean más útiles o interesantes. Con ello te habrás actualizado sin un gran dispendio de tiempo.

Sin despertar mucho interés en mi, pero consciente de su emergencia, he observado el auge que está teniendo la tecnología BIM en el desarrollo de los proyectos de construcción. Y eso se ha reflejado en los stands dispuestos, cuyo número claramente destacaba.

La impresión 3D en CONSTRUMAT
La impresión 3D en CONSTRUMAT

Qué ha supuesto CONSTRUMAT para mi

Empecemos reconociendo que, como mi compañero (Marcos, un saludo) ya había ido el jueves a la feria, ávido de recoger información (como yo a su edad), pude dedicarme principalmente a pasear, y pararme exclusivamente en aquello que me despertaba el interés o la curiosidad.

Además, el poder conocer en persona a una mujer que me pasa los presupuestos de refuerzos estructurales, me hizo sentir que volvía a estar en el sector de la construcción.

Porque en la front-page de este blog me presento como un jefe de obras jubilado. Pero cuando salí, con unas ansias increibles de fumarme un cigarro, descubrí mi vuelta al mundo de la construcción. Quizá no como jefe de obras, pero sí he vuelto. Aunque eso no sólo se lo debo a CONSTRUMAT, sino también a mi empresa, restauri, que ha depositado su confianza en mi. También a mis compañeros, con los que disfruto de un ambiente de trabajo fenomenal, y a mi jefe, al que desde aquí envío un caluroso abrazo.

 

Un inciso, el Concurso Internacional de Albañilería

Sí, como soy persona de probar las cosas, yo también participé en el Concurso Internacional de Albañilería. Fue el año 2003. Un vecino me dijo que su empresa no le apuntaba y que si lo podía hacer yo. Y así lo hice.

Concurso albañilería CONSTRUMAT
Concurso albañilería CONSTRUMAT

Con un sol de justicia. Con el uso obligatorio del casco. Yo de peón. Y con un paleta más guarro que la tiña. Pero participé.

Prueba del concurso de CONSTRUMAT
Prueba del concurso de CONSTRUMAT

Nada que destacar, sólo una experiencia más. Pero este artículo me lo ha recordado y me ha parecido interesante reflejarlo.

 

POSTDATA

Un último inciso. Hace 16 años, cuando ibas a entrar a CONSTRUMAT, se te acercaban unas chicas jovenes muy guapas y te entregaban un folleto de publicidad. Se trataba de un prostíbulo. Este año las he encontrado a faltar. ¡Eh! pero no se lo digáis a mi mujer; llevo ya 16 años casado con ella… y espero que sean muchos más.

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